Vea nuestra entrevista destacada con el Dr. Tim Blair, uno de nuestros voluntarios.

Tras más de 40 años en la odontología, el Dr. Timothy Blair podría haberse retirado definitivamente. Se había ganado su jubilación, había forjado una trayectoria profesional excepcional y había dedicado décadas de su vida al cuidado de pacientes en todo Memphis. Pero para el Dr. Blair, la jubilación no significaba dejar de ejercer, sino escuchar. 

“Me sentí guiado”, dice simplemente. 

Esa vocación lo llevó a Church Health. 

Durante los últimos nueve meses, el Dr. Blair ha ofrecido su tiempo y experiencia como voluntario en la Clínica Dental Church Health, continuando con su labor, que tanto ama, y ​​atendiendo a pacientes que de otro modo no recibirían atención médica. Para él, la odontología no es solo una profesión, es un privilegio. 

“Cada dentista tiene la oportunidad de hacer algo que nadie más puede hacer”, afirma. “Y disfruto especialmente de poder hacer algo por alguien que no puede hacer por sí mismo”. 

En Church Health, esa oportunidad se hace realidad cada día. La clínica está bien equipada, diseñada con esmero y atendida por personas profundamente comprometidas con la misión. Pero lo que más le importa al Dr. Blair es el impacto: satisfacer una enorme necesidad con una atención sencilla que transforma vidas. Limpiezas. Empastes. Tratamientos dentales rutinarios que permiten a las personas comer, sonreír y vivir con dignidad. 

Conozca al Dr. Blair: Sonrisas, servicio e impacto en Church Health Memphis.
El Dr. Tim Blair en la Clínica Dental Church Health

“Hay una gran demanda del tipo de odontología que ofrecemos aquí”, explica. “Es odontología básica, pero no hay nada como tener los dientes en buen estado. Son útiles a la hora del desayuno, el almuerzo y la cena”. 

El voluntariado le ha brindado al Dr. Blair mucho más que una forma de contribuir a la comunidad: le ha dado alegría. Libre de las presiones de los gastos generales, la administración y la logística de una consulta privada, puede concentrarse plenamente en lo que lo impulsó a dedicarse a la odontología: cuidar de las personas. 

“Es un enorme privilegio para mí”, dice. 

Para cualquiera que esté considerando la posibilidad de ser voluntario, su consejo es sorprendentemente sencillo: 

“Si te apasiona y tienes tiempo, ¡adelante! Inténtalo. No te arrepentirás.” 

La necesidad es grande. El impacto es real. Y la invitación está abierta. 

Obtenga más información sobre las oportunidades para Voluntario en Church Health.