Vea nuestra entrevista destacada con David Little.

Cada mañana, David Little disfruta de una rutina sencilla.

Este hombre de 62 años, oriundo de Memphis, se sienta con una taza de café y observa a los pájaros fuera de su ventana. Como padre, abuelo y cuidador principal de su madre de 92 años, David atesora esos momentos de tranquilidad.

Pero en aquella gélida mañana de enero, algo se sentía diferente.

“No era dolor”, recuerda David. “Era solo una sensación en el pecho y en los brazos”.

La sensación había comenzado el día anterior y había regresado esa mañana. Como nunca antes había tenido problemas cardíacos, no estaba seguro de lo que sucedía. Aun así, algo le decía que llamara a Church Health.

La gran segunda oportunidad de David Little en Church Health Memphis
El Dr. Joel Finley y David Little en la Clínica Médica Church Health.

Esa decisión puede haberle salvado la vida.

David acudió por primera vez a Church Health en 2020 tras perder su seguro médico. Unos amigos que apoyaban a Church Health le hablaron de la organización y le animaron a buscar atención médica allí.

“Me dijeron que este lugar era para gente como yo, que no tenía seguro médico”, dice David.

Años después, cuando aparecieron esos síntomas inusuales, Church Health fue el primer lugar al que llamó. Era una época de nieve y hielo, y Church Health solo abrió su clínica de urgencias sin cita previa durante tres horas esa mañana.

En menos de una hora, David estaba sentado en una sala de exámenes.

El personal de Church Health realizó un electrocardiograma y otras pruebas. Luego, el Dr. Joel Finley pronunció unas palabras que lo cambiaron todo.

“Tenía algunos problemas cardíacos”, recuerda David. “Me dijo que tenía que ir inmediatamente al Hospital Universitario Metodista”.

Church Health llamó con anticipación.

Cuando David llegó a la sala de urgencias, un equipo ya lo estaba esperando.

Los médicos determinaron rápidamente que estaba sufriendo un ataque al corazón.

En 30 minutos, David estaba en la sala de cateterismo cardíaco recibiendo un stent. Dos días después, los médicos le colocaron dos stents más. Pasó seis días en el hospital recuperándose.

En retrospectiva, David se da cuenta de lo cerca que estuvo de un desenlace muy diferente.

Cuando el Dr. Finley explicó lo que estaba sucediendo, los primeros pensamientos de David no fueron sobre sí mismo.

“Yo dije: ‘¿Y mis hijos? ¿Y mi madre?’”

Su madre dependía de él. No tenía ni idea de lo que le depararía el futuro.

La respuesta del Dr. Finley se convirtió en un pilar fundamental en uno de los momentos más aterradores de la vida de David.

“Me dijo: ‘Dios te cuida’. Y eso me dio fuerzas entonces, y me sigue dando fuerzas hoy.”

Hoy en día, a David le va de maravilla.

La gran segunda oportunidad de David Little en Church Health Memphis
David Little en las afueras del Centro de Bienvenida de Church Health.

Dejó de fumar. Cambió sus hábitos alimenticios. Cuida su salud. Y lo más importante, aún puede cuidar de la madre que depende de él y disfrutar del tiempo con sus hijos y nietos.

“Estoy muy bien”, dice. “Estoy tratando de aprender que está bien vivir mi vida sin miedo”.

David sabe que nada de esto habría sido posible sin Church Health.

“Cuando volví a ver al Dr. Finley, le agradecí que me hubiera salvado la vida”, dice. “Él tomó las decisiones que pusieron en marcha todo lo que sucedió después”.

Luego hace una pausa.

“No tengo palabras suficientes para elogiar a Church Health. Solo he tenido experiencias increíbles aquí.”

Para David, Church Health no era solo una cita con el médico. Era una tabla de salvación.

Era un lugar donde profesionales capacitados reconocían las señales de alerta de un ataque cardíaco antes de que fuera demasiado tarde.

Era un lugar donde los cuidadores, llenos de compasión, actuaban con rapidez.

Fue un lugar que se hizo posible gracias a generosos donantes.

Cuando se le preguntó qué le gustaría decir a quienes apoyan a Church Health, la respuesta de David fue sencilla y sincera:

“Gracias por mi vida. Gracias por lo que haces por todos. Gracias por lo que has hecho por mí.”

"Gracias por mi vida."- David pequeño

Gracias a su generosidad, personas como David reciben atención médica que les salva la vida, independientemente de su capacidad de pago.

Y gracias a ti, un hijo puede seguir cuidando de su madre, un abuelo puede disfrutar de más mañanas observando a los pájaros y una vida que podría haberse perdido sigue viviéndose.

Gracias por hacer posibles historias como la de David.